4 de bautizo

¿Cómo vamos a llamar a nuestro nuevo sistema de gobierno social?

Bautizar a una criatura recién nacida es un acto de gran responsabilidad. El nombre que le regalemos le acompañará y le marcará el resto de su vida. Sino queremos acabar con un Usnavi Marina, Gorgonio, Disney Landia, o X Æ A-12, más nos vale reflexionar un poco.

Un nombre adecuado debe tener un propósito y sus cualidades. Si es para un barco, por ejemplo, debería gustarnos, ser corto, fácil de pronunciar en cualquier idioma y que no diera lugar a confusiones al llamar por radio. Para un bebé, además de gustarle a sus progenitores, debería por lo menos no complicarle la vida. Para un nuevo sistema de gobierno social, dada su importancia, conviene no dejar demasiado al azar. Sin embargo, todos sabemos que los nombres acaban teniendo vida propia, y por mucho que nos empeñemos, al final nos podemos tropezar con un mote ganador. Da igual. Lo que importa es que el nombre satisfaga a todos sus autores y los que lo usan, para que cuando hablen de su criatura, lo hagan con orgullo por lo que ha llegado a ser. Esta es tan solo una propuesta, para no empezar desde cero. A partir de ahora, nuestra criatura debe gozar de vida propia, y todos podemos participar de este bautizo. Ha de gustarnos a todos, que tenga una buena sonoridad en cuantos mas idiomas mejor, que hable claro de lo que significa, que no dé lugar a confusiones, que sea moderno y original, global, que sea fiel a nuestra herencia cultural, que sea actual, sin género, fácil de recordar, que sea casi perfecto… Es difícil satisfacer todos los requerimientos, pero al menos nos servirá para descartar los no adecuados.

Para empezar, propongo distribucismo, porque creo que suena razonablemente bien, es claro en su significado, está en línea con nuestra cultura, es relativamente fácil de recordar, no confunde, es global y sigue de alguna manera la tradición de sus antecesores en sistemas de orden social. Quizás le falta un poco de modernidad y, lamentablemente, tiene género. Como inicio está bien, pero confío que entre todos se nos ocurrirá uno mejor, estoy seguro.

Sin ánimo de que esto parezca tan solo una promoción empresarial, es necesario asegurarnos de que se dan las condiciones para que nuestra propuesta suscite interés y aceptación. Sin una tierra fértil para nuestras semillas no conseguiremos nada. Desgraciadamente, la necesidad de este nuevo sistema de gobierno social es tan enorme, que disponemos de todo un planeta preparado para plantar ideas, ansioso por recolectar la primera la cosecha. Para que su presentación en sociedad sea bien recibida, vamos a tener que dedicar algún tiempo y mucho cariño a disponer las condiciones para el nacimiento de nuestra criatura. El equivalente a lo que para la tierra sería limpiarla, regarla, labrarla, abonarla, hasta alcanzar el punto justo de tempero, y allanarla después para recibir las semillas.

Vamos por partes, y no tiene porque existir un orden preestablecido:

  1. Asegurémonos que durante todo este proceso que iniciamos, la vida continúe tal cual. No buscamos una revolución violenta. Tan solo queremos una transición tranquila y lenta a un mundo mejor. Todos juntos somos muy poderosos. No lo olvidemos.
  2. Formemos un gran equipo. Somos la humanidad, nos sobra talento. Cuantos más colaboren, mejor. Convenzamos. Queremos reclutar personas de todo tipo, mujeres y hombres, de derechas y de izquierdas, de ciencias y letras, racionales y creativos, tímidos y extrovertidos… A todos, porque de todos saldrá lo mejor y será mas nuestro. Incluso los enemigos deben aportar ideas; amigos o enemigos, todos saldremos beneficiados.
  3. Consigamos que la razón que mueve todo esto sea bien conocida. Seamos didácticos y sinceros. Sin trampas ni manipulación. No es necesario para una verdad tan trágicamente cierta. Cualquier medio moral y ético es válido; redes sociales, medios de comunicación, boca a boca, concentraciones, libros, escritos, internet… Y otros más todavía por imaginar.
  4. Es imprescindible obtener no solo la confianza de los que participen, si no de toda la humanidad. Hay de ganarla, no se regala. Y sobre todo, no hay que perderla, porque ese es un camino sin retorno.
  5. Hagamos que todos los que participen estén cómodos. Disfrutemos. Las discrepancias nos harán mejores, y nos descubrirán las mejores ideas, mas amplias y que contenten a mas personas. Cultivemos la paciencia. Apartemos el ego, es un enemigo muy poderoso y humano.
  6. Investiguemos y documentémonos, hay mucha información válida allá afuera. Salgamos a buscarla, es nuestra, la ha creado toda la humanidad y nos pertenece. Comprobemos las fuentes. Hay mucha falsedad entre el conocimiento verdadero. Nunca nos conformemos.
  7. Definamos unos objetivos claros y amplios. Si son razonables o no ya lo veremos. Pero deben ser muy ambiciosos, si no, nada de esto valdrá la pena.
  8. Necesitamos una estrategia innovadora, rompedora y sorprendente. Todo lo ético y moral sigue siendo necesario aquí también. Arriesguemos.
  9. No nos dejemos intimidar por el fracaso. Un cambio así, es necesariamente una carrera de fondo. Las inercias son difíciles de vencer y no nos faltarán enemigos, ya sea por miedo a lo desconocido, por intereses contrarios o porque pretendemos desalojar del poder a quien está muy a gusto en él. No va a ser una tarea sencilla. Recuerda que el enemigo conoce el sistema. Seamos optimistas pero realistas. No es una utopía, aunque lo parezca.
  10. Creemos entre todos la solución. Un sistema de gobierno social que reúna las soluciones a todas nuestras necesidades, que esté en constante evolución y se adapte con nosotros. Una obra de la humanidad para la humanidad.

Lo que tenemos entre manos, no es un buen producto cualquiera que pueda desaparecer por un lanzamiento mal planificado. No es Betamax. Esta idea merece y necesita mucho trabajo y dedicación. Caminemos lentamente pero sin pausa hacia un largo futuro, no pensemos sólo en los próximos 4 años. Es nuestra esperanza, y como dice una buena amiga, no perdamos nunca su nombre.

Demos a luz entre todos a esa idea transformadora.

3 comentarios sobre “4 de bautizo

  1. Dices que no buscamos una revolución violenta mientras tenemos un status quo violento, y el poder es feliz con ello. Me parece utópico pensar que el poder liberará sus privilegios dado que tenemos razón y es injusto. Quizás también se podría reflexionar sobre qué es más violento una revolución «one shot» o una posible transición en la que mientras mueren millones de personas por el sistema.

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    1. Súper interesante reflexión. A dónde llevaremos el futuro depende de nosotros. Arrancar los privilegios a quien los detenta nunca es fácil. No se dejarán. En la historia tenemos muchos ejemplos de como se ha logrado. Desde la Revolución Francesa a Gandhi… De nosotros depende… y de ellos…

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